Matos Soares 1956
- Tipo
- Traducción
- Lengua
- Portugués
- Canon
- 73 libros (canon completo)
- Salmos
- Numeración de la Septuaginta y la Vulgata
- Joel y Malaquías
- División occidental (Joel con 3 capítulos, Malaquías con 4)
- Licencia
- Dominio público
- Fuente
- Ver el origen del texto
Historia
A comienzos del siglo XX, el sacerdote portugués Manuel de Matos Soares se dedicó a traducir la Sagrada Escritura al portugués. Su primera traducción completa publicada apareció en 1932 (se había empezado en 1927), y tomó como base la Vulgata latina, entonces el texto bíblico oficial de la Iglesia católica. El trabajo contó con la colaboración del jesuita Luís Gonzaga da Fonseca, profesor del Pontificio Instituto Bíblico de Roma.
El prólogo de la primera versión dice para qué se hizo, y la razón no es devocional. «Hace mucho tiempo que los protestantes acusan a la Iglesia católica de prohibir a los fieles la lectura de la Biblia en lengua vulgar», empieza, y es fácil, responde, reconocer la falsedad de la acusación. Lo que la Iglesia prohíbe son las versiones «en que se mutila la palabra de Dios y se falsea su verdadero sentido», y entre ellas están las que las sociedades bíblicas protestantes repartían en abundancia, muchas veces acompañadas de folletos. «Para atajar tan perniciosos efectos se publica, en edición popular, esta nueva versión de la Vulgata en lengua portuguesa.» (Las citas del prólogo, escrito en portugués, están traducidas aquí.)
Curiosidades
El 23 de septiembre de 1932, la Secretaría de Estado de la Santa Sede, en el Vaticano, comunicó al P. Manuel de Matos Soares que el papa Pío XI había recibido los volúmenes de su traducción de la Biblia y le agradecía el homenaje. La versión portuguesa de esa misma comunicación aparece fechada el 25 de septiembre de 1932. La carta la firma el entonces secretario de Estado, el cardenal Eugenio Pacelli, futuro papa Pío XII.

Fuentes
- Bíblia Sagrada, traduzido da Vulgata e Comentado pelo Pe. Matos Soares — digitalización de cuatro volúmenes (1927, 1946, 1950), de donde proceden el prólogo y las dos cartas reproducidas arriba