Crampon 1923

Tipo
Traducción
Lengua
Francés
Canon
73 libros (canon completo)
Salmos
Numeración hebrea
Joel y Malaquías
División hebrea (Joel con 4 capítulos, Malaquías con 3)
Licencia
Dominio público
Fuente
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Historia

La Biblia de Augustin Crampon es una traducción católica francesa hecha sobre los textos hebreo, arameo y griego, y no traducida de la Vulgata latina, aunque sus notas comparan a cada paso los originales con las versiones antiguas, la Vulgata entre ellas. Crampon, canónigo de la catedral de Amiens, estudió con el orientalista Arthur Le Hir y enseñó Escritura en el seminario diocesano, en Saint-Riquier. Empezó por los Evangelios, publicados en 1864; la introducción los presentaba como una respuesta a la Vida de Jesús de Ernest Renan, aparecida el año anterior.

Pasó después al resto del canon. Según el prefacio de la edición de 1923, había preparado largamente la traducción de todos los libros y reunido notas para un comentario, y acababa de imprimir el Pentateuco cuando murió, en 1894. A petición de los editores, algunos padres jesuitas, profesores de Sagrada Escritura, retomaron el trabajo. Traducción y comentario, «puestos al día, completados, notablemente modificados y a veces enteramente refundidos», salieron en otros seis volúmenes. Fue la llamada gran edición: siete volúmenes publicados entre 1894 y 1904, con la Vulgata latina impresa junto al francés.

Vino después una edición manual, en un solo volumen, solo con el francés y con una selección de las notas, preparada con la colaboración de profesores de Saint-Sulpice. El texto que se usa aquí es la segunda edición de ese volumen, de 1923, publicada por la Société de Saint-Jean l’Évangéliste y por Desclée, en París, Tournai y Roma. El prefacio explica por qué hubo que rehacerla: la primera edición fue «una de las víctimas de la gran guerra», perdida en la destrucción de la imprenta de la Société de Saint-Jean l’Évangéliste. Como hubo que recomponerlo todo, los revisores aprovecharon para corregir erratas, seguir más de cerca el hebreo y el griego donde la traducción parecía demasiado libre y dar a algunos libros sumarios y divisiones más exactos.

El mismo prefacio define el alcance de la obra. No pretendía recoger los últimos resultados de la crítica, que juzgaba demasiado inciertos para un libro de divulgación, sino ofrecer una versión fiel de los textos griegos y hebreos «tal como figuran en las Biblias oficiales». La Biblia Crampon siguió revisándose: en 1939 salió una nueva edición, revisada por profesores de Escritura de la Compañía de Jesús, de Saint-Sulpice y del Institut Catholique de París.

Curiosidades

El nombre de Dios es donde esta edición más se aparta de las anteriores. Crampon escribía Jéhovah. Es lo que se lee en el primer volumen de la gran edición, de 1894, y en las impresiones en un volumen de 1904 y 1905: «Jéhovah est mon pasteur; je ne manquerai de rien.» En 1923 el mismo versículo dice «Yahweh est mon pasteur ; je ne manquerai de rien» (Salmo 23,1), y el cambio vale para toda la Biblia: el texto que se usa aquí escribe Yahweh sistemáticamente y nunca Jéhovah. El prefacio de 1923 no comenta el cambio, pero una nota a Génesis 2,4 explica la forma abandonada: Jéhovah resulta de las vocales de Adonai, «Señor», que los masoretas pusieron bajo las consonantes de Yahweh. La misma nota recuerda que la Septuaginta traduce el nombre por Kyrios, «Señor». La Canisius neerlandesa, de 1939, hace la misma elección: «Mijn Herder is Jahweh!».

La numeración muestra de qué texto partió la traducción. Los salmos siguen la cuenta hebrea, y Joel tiene cuatro capítulos y Malaquías tres. La promesa del Espíritu, que la Douay-Rheims pone en Joel 2,28, abre aquí el capítulo 3 (Joel 3,1). En los pasajes que solo existen en griego, en cambio, la Crampon ordena el libro como la Vulgata. Las adiciones de Ester vienen reunidas al final, como capítulos 11 a 16. La oración de Azarías y el cántico de los tres jóvenes quedan dentro de Daniel 3, que llega a cien versículos. Susana ocupa el capítulo 13, y la historia de Bel y el dragón empieza en su último versículo, 13,65, y sigue en el 14. La edición conserva incluso los avisos que Jerónimo dejó en la Vulgata. Antes de la oración: «Ce qui suit, je ne l’ai pas trouvé dans les livres hébreux», lo que sigue no lo he encontrado en los libros hebreos. Después del cántico, que el pasaje se tradujo de la edición griega de Teodoción. Y al final del capítulo 12, que el resto del libro procede también de Teodoción.

La traducción del griego aparece también donde la Vulgata había hecho otra elección. En el padrenuestro de Mateo, Jerónimo vertió el raro epiousios por supersubstantialem, y la Douay-Rheims lo sigue: «our supersubstantial bread». La Crampon dice «le pain nécessaire à notre subsistance», el pan necesario para nuestro sustento (Mateo 6,11), y usa las mismas palabras en Lucas 11,3.

Fuentes

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